Aquí cabe el que viene a probar suerte y el que viene a tomar el primer cóctel del fin de semana. El que viene al partido, el que viene a cenar y el que viene a bailar pasadas las doce. Somos un sitio para jugar, sí, pero también un sitio para quedar, para celebrar y para terminar la semana. La puerta es la misma para todos.